18.9.07

La responsabilidad del entrenador


"Este es el mejor equipo de la historia, sin lugar a dudas". Tras estas loables palabras el seleccionador español Pepu Hernández ocultaba una decepción inconcebible: el mejor equipo español de la historia, la generación más talentosa de nuestro baloncesto, el equipo que más expectación ha generado jamás en el sino de este país, había sido derrotado por Rusia en una final agónica y en casa... ¿fracaso? Sí, y estrepitoso pese a que las palabras de Jose Vicente Hernández intenten camuflarlo.
El partido fue trabado, los rusos llevaron a España a jugar a un territorio al que no le interesaba, estudiaron al milímetro los sistemas de ataque españoles y se concentraron en que "la tiranía roja" (como algún iluminado periodista bautizó a este equipo) jugara un partido a ritmo lentos y con poca anotación. A falta de 17 segundos y con 1 arriba España, el americano nacionalizado ruso J.R. Holden se jugó un 1x1 con Calderón saliendo airoso para anotar, poniendo por delante a su equipo y dejando a España con tan solo 2 segundos para intentar una acción desesperada que, naturalmente, no entró.
Los "valientes" medios hispanos han achacado la derrota al desacierto de algunos de los jugadores clave, al gran trabajo del judio David Blatt al frente de Rusia, al exceso de confianza que tenía el equipo y que habían alimentado ellos mismos con sus plumas y micrófonos, pero nadie, absolutamente nadie, ha virado su mirada hacia la banda española, hacia el banquillo, hacia el elemento encargado de hacer fluir a un bloque, hacia el mismo que escudaba tan catastrófica derrota aludiendo a la singularidad y enormidad de este conjunto, hacia Pepu, hacia el entrenador.
El laureado Zeljko Obradovic dijo en su día que había decidio ser entrenador de baloncesto porque en ningún otro deporte esta figura tiene una repercusión tan fuerte y tan inmediata sobre el juego, es decir, una responsabilidad que lo sitúe a la misma altura, o por encima, que a los propios jugadores, es por eso que las decisiones de este individuo que dirige al equipo han de ser estudiadas, consensuadas y deben ser asumidas en el caso de que no salgan como uno había previsto. Otro gran entrenador patrio, Ricard Casas, dijo que el "basket es como un toro, puede que lo conozcas muy bien pero jamás llegarás a domarlo", absolutamente cierto, pero como a los toros no hay que domarlos sino conducirlos hacia donde tú quieras con los medios de que dispongas mi pregunta es: ¿por qué Pepu no ha aceptado su error? ¿por qué entramos en generalismos y tópicos del estilo "estábamos asfixiados"? ¿por qué nadie ha respondido a todo un país volcado con el equipo dando las razones por las que el equipo campeón del mundo no ha podido implantar su personalidad ante un equipo potencialmente muy inferior?
Podríamos haber perdido el partido porque el rival hubiera sido mejor, porque hubiéramos tenido un dia pésimo en ataque o defensa (y no nos engañemos, nuestra final no fue buena para nada y aunque los jugadores se dejaron la piel se acusó el desacierto en multitud de facetas), pero no por que la cabeza visible de nuestro combinado se escudara tras su banquillo para ver como Holden se elevaba dejándonos sin el último balón, el más preciado, el que decide el destino de un partido, otorgándoles ese beneplácito a un equipo inferior al que le salió bien la jugada condenándonos a situarnos a la altura de equipos "plateros" como los de Lolo Sáinz de los que nadie se acuerda ya.
No puedes ser el entrenador del "mejor equipo de la historia" y dejar que el destino de tu victoria quede en manos del equipo contrario, esa es tu responsabilidad y debe ser tu decisión, juegas en casa y si pierdes perdemos todos, la responsabilidad del entrenador va más allá de entrenar e inculcar valores (cosas que Pepu ha realizado a la perfección), hay que dar un paso al frente y ganar por tí mismo lo que el otro equipo no te va a regalar.
Espero que aprendamos todos de ésto, hay que ser algo críticos y dejarnos de análisis futboleros de "gracias selección" y demás. La gratitud que le debemos todos a este equipo es unánime e indiscutible por todos sus éxitos y gestas pero hay que ser conscientes de que les regalamos el título en nuestro propio feudo a un equipo inferior, y todo porque el entrenador rehuyó su responsabilidad.

14.9.07

Los Borgia...o eran los BODRIA????


Reconozcámoslo aunque nos duela, el cine español no está para tirar cohetes, de tanto en cuanto alguna rara avis nos sorprende pero lo cierto es que los días de Berlanga, Camus o Buñuel quedan bastante lejos. Así pues, y a sabiendas de esto, me decidí por ver el otro dia Los Borgia una película española dirigida por Antonio Hernández que había sido anunciada a bombo y platillo por Antena 3 (productora de la pelicula) y que no dejaba de atraerme más que nada por la temática histórica del metraje (bastante alejada de las drogas, putas y travelos que tanto abundan en nuestro cine).
Os seré franco Los Borgia es un bodrio, una cinta deleznable y sin paliativos, una excusa para sacar a caras conocidas de la pequeña pantalla en la grande (el zenit de esta desgracia se alcanza en la parte final de la historia cuando aparece ante los incrédulos ojos de los espectadores "Tito Rober", sí sí, el de Un Paso Adelante con sus patillas modernas y cara de estreñimiento constante), seguramente una maniobra para blanquear dinero por parte del tal Carlotti y los secuaces de su cadena, pero bien, vayamos por pasos que si no me pondré más nervioso de la cuenta....
1.ACTORES: La primera moto vendida por los publicistas es la del reparto que, fríamente observado, no está nada mal con Lluis Homar, Paz Vega, María Valverde, etc. La verdad es que encontramos varios tipos de actuaciones bien diferenciadas (aunque coincidentes en el punto de que todas están nefastamente dirigidas por el tal Hernández): el bueno de Homar hace una buena actuación aunque no se la cree ni él y sobreactúa en exceso, Valverde parece sumida en un sopor inevitable que la impide actuar con la frescura de otras películas, Vega merecería ser ahorcada por su papel y su execrable sentido del funcionariado (cobrar y currar sin más), Sergio Peris aparece como víctima de un engaño aunque le pone interés (alguien le dijo que la película sería un hito y que su actuación debía estar a la altura de los grandes momentos del cine), Azorín debería retirarse ya que está tan crecidito, Angela Molina sigue en la línea de una de sus últimas obras (la vomitiva serie Hermanas), y el único que se salva de esta enorme quema de herejes de la actuación es Eusebio Poncela con su aire resignado durante toda la película, algo que casa bastante bien con lo que este tipo pensaría del resto de cuerpo dramatúrgico de los Bodria, y el bueno de Antonio Dechent.

2.PUESTA EN ESCENA: Hay que reconocerlo, la presentación es efectista, la fotografia aunque huele bastante a telefilm es correcta, los decorados interiores son buenos, la banda sonora pese a que algo inapropiada en algunos momentos es pasable. He leído opiniones de gente en la red que ha quedado embriagada por estos elementos hecho que le ha impedido discernir y apreciar correctamente las cualidades de esta película (pocas), y encima han añadido "no tenemos nada que envidiar a los yankis". Si seguimos urgando encontraremos más cosas sobre la puesta en escena que revelan la falta de medios reales que se tuvieron en este apartado: planos reducidos y esquinados para evitar que se vean las antenas de las casas (en las secuencias de exteriores) o batallas y coreografías bélicas absolutamente risibles (destacan los asedios o emboscadas con 4 actores y 5 caballos sguramente del cortijo de Bertín Osborne y el correspondiente movimiento esquizofrénico de cámaras para engañar al espectador). También me viene a la cabeza un doblaje de los personajes simplemente lamentable y tercermundista

3.HISTORIA: Ciertamente conozco bien el período de los Borgia pero desconozco plenamente los entresijos de esta familia valenciana de manera que no voy a discutir los hechos aquí presentados, eso sí, la manera en que esto está presentado tipo culebrón-mafia huele bastante a chamusquina y se hace bastante cansino (se me había olvidado que la peli dura 2h 30m +o-), quizá con una introducción tipográfica bien montada se hubieran ahorrado escenas innecesarias como la de "de cura pase a cardenal, de cardenal a vicecanciller y de vicecanciller a papa". Abundan también escenas inconnexas e irrelevantes, seguramente producto de cortes indiscriminados del metraje original, y situaciones calcadas de otras películas del género medieval (el final a lo Boromir-William Wallace es simplemente dañino) hacen restar credibilidad a marchas forzadas este pedazo de truño hispano.

En definitiva otro tanto más para el cine español que se gana a pulso el seguir viviendo de subvenciones y a enfocar el "panorama social" de nuestras tierras con la insulsez y la falta de talento de siempre....fuck you Borgia!

Os dejo el trailer por si no sois lo suficiente masocas como para ver la película entera (o no tenéis suficiente tiempo)

29.8.07

Ser un GOD OF WAR (2) no está nada mal!


Adquirí mi PS2 casi de churro, tirada de precio aunque con apenas juegos, de manera que fui a proveerme a una de esas franquicias de venta de juegos para ver si encontraba una oferta que se ajustara a mis demandas de sangre, diversión y bolsillo. Había visto el God Of War 2 incluso en los telenoticias y todo eran escabrosas y atrayentes alabanzas. Viendo que mi peculio me impedía adquirir tal juego (60€) decidí apostar por su predecesor, mucho más económico (20€) , pero fueron los hados los que, como ya hicieran al comprar de 2a mano mi Play, intervinieron para que yo me llevara por el precio del 1 el 2, sí sí como oís!!! (Bien, la dependienta se equivocó de disco y lo metió en la caja del 1, es decir, del que yo había adquirido, así que quizá no fueran los hados los que me favorecieran precisamente).
Lo que me encontré al llegar a casa fue un auténtico espectáculo hecho bits y pixels, algo que, simplemente, se alejaba mucho de las nociones de videojuegos que yo tenía hasta el momento (limitadas a Sonic, Prince Of Persia, NBA Live, Fifa o Carmaggedon entre otros clásicos). GOW2 es una maravilla en cuanto a detalles gráficos (aunque eso comienza a ser cada vez más común gracias a los avances tecnológicos) y sobretodo en cuanto a jugabilidad. Además hay que destacar el argumento que te introduce y conduce en tal salvaje historia, las impresionantes animaciones fílmicas insertadas entre las fases del juego, y una atmósfera rica en matices y en todas sus extensiones. Cierto es que este juego bebe mucho de la legendaria saga Devil May Cry pero...que demonios es un juegazo en toda regla!!!
La historia (e aquí uno de los platos fuertes del juego) comienza cuando Kratos, un atormentado dios que apeó siendo mortal al mismísimo Ares, dios de la guerra, se enemista con sus colegas del Olimpo los cuales, encabezados por Zeus, le tienden una trampa a nuestro prota y lo degradan de nuevo a la mortalidad entrando en escena entonces los Titanes, esas deidades naturales primarias que en su día fueron vencidas por el rey del Olimpo, y que ahora claman venganza (al igual que el bueno de Kratos). Todo este tinglado lo vamos discerniendo a medida que vamos avanzando a base de mamporros y resolviendo enigmas (ojo, no hay pocos ni fáciles así que el que diga que esto no hace currar al coco...) por los diversos niveles, eso sí, la adaptación de los diferentes mitos que van apareciendo están bastante mezclados, desordenados y reinterpretados aunque provienen todos de esa gran obra que es la Teogonia.
En definitiva que si queréis una buena historia, gráficos fabulosos y jugabilidad -casi- sin límite este es vuestro juego, os dará horas y horas de entretenimiento del bueno, ánimo!

23.8.07

RORY GALLAGHER, algo más que música


Rory Gallagher, nacido en Irlanda en 1949, es una de esas figuras de culto del rock admiradas hasta la saciedad por sus conocedores pero desconocido o imperceptible para las grandes masas. Gallagher (no confundir con esos palurdos de Oasis) se encuentra en el Olimpo de los grandes guitarristas del rock y el blues sin pretender serlo, simplemente a base de trabajo, talento y alma, mucha alma.
Después de tocar en pequeños grupos que reinterpretaban los éxitos del rock en su Irlanda natal el bueno de Rory fue la columna vertebral de un muy buen grupo que tuvo cierto éxito en las islas, los Taste del que destaca el excelente disco On the boards. Después de desavenencias con sus dos compañeros de filas Rory Gallagher decidió fundar su propio -y homónimo- grupo con el que editó su primer LP en 1971, Rory Gallagher un discazo sin paliativos, bien recibido a nivel comercial y con muy buenas críticas por parte de los círculos británicos de rock y blues. Después de este disco seguirían un par más (Deuce y Live In Europe) de tremenda fuerza y potencia. Tras este relativo éxito Gallagher sería requerido gracias a su gran técnica y creciente aceptación para acompañar a dos gigantes del rock y el blues en sus London Sessions, nada más y nada menos que a Jerry Lee Lewis y Muddy Waters. Tras esta experiencia vendría la mejor época de Rory, desde el 73 al 78, tanto a nivel creativo como a nivel musical (incorporaría a su banda a Lou Martin a los teclados y a Rod De'Ath a la batería, manteniendo al espléndido Gerry McAvoy al bajo). Con este cuarteto salieron auténticas obras maestras como Blueprint y Tattoo (ambos de 1973), Irish Tour -¿quizá el mejor disco de blues rock en directo de siempre?- en 1974, Against The Grain (1975) y Calling Card (1976) tras el que De'Ath y Martin abandonarían la banda.
Después de la marcha de estos dos grandes músicos Gallagher se orientaría más hacia el rock and roll aún sin dejar del todo su inevitable sello blues (como indicaba su disco: blueprint) y firmando otros tres excelentes trabajos (Photo Finish, puro rock and roll salvaje, Top Priority, con una de sus mejores piezas Bad Penny, y otro directo para recordar Stage Struck). Tras estos discos Rory no dejaría de sacar discos pero su fuerza y repercusión (siendo ésta siempre relativa) serían menores. En 1996 Rory fallecería por el delicado estado de su edad con tan solo 47 años.
Muchas cosas y muy buenas hacen de éste un tipo especial, aquello que llamaríamos auténtico: rehusó editar singles para propiciar mayores ventas de sus discos, nunca aceptó sumarse a la moda del pop e introducirse en sus programas de playback y videoclips. Gallagher siempre fue fiel a la idea de tocar blues, de tocar rock and roll, de tocar ante auditorios relativamente pequeños hasta hacerlos vibrar vibrando él al unísono, de dar a luz a discos sin adornos sin experimentaciones simplemente plagados de buena, y cruda, música. No necesitaba dárselas de estrella ni realizar actuaciones henchidas de dramatismo, ni autoproclamarse el dios de los guitar hero pese a ser muy superior a muchos de ellos. A Rory solo le importó que su música fuera capaz de transmitirle a su público lo mismo que le transmitía a él, simple y llanamente, algo que convierte a este monstruo en una rara avis no solo por su tremenda calidad si no por su honestidad y humildad. Gallagher fue el británico que captó mejor la esencia del blues y que mejor la exteriorizó de todos los que se las dieron en las islas como redescubridores del blues negro (veáse Clapton, Mayall, Beck, Burdon...). Todo aquel que conozca mínimamente su obra sabe de que hablo, de alma irlandesa.

VIDEOS:
-1973: En el programa Old Great Whiskey Test tocando Hands Off
-1974: De la película sobre su gira Irish Tour (disponible en DVD): Going To My Hometown (con mandolina en ristre)
-1975: En directo en Madrid (escasa calidad pero vale la pena): Walk On Hot Coals con uno de los mejores solos de la historia
-1980: En Francia con uno de los clásicos del blues (e invasión de campo incluida): Bullfrog Blues
-1985: En el festival de Montreal: Bad Penny

22.8.07

OHIO, EL TALENTO EN CASA

Podría decirse de Ohio que nunca ha sido, históricamente, un estado demasiado proclive al baloncesto. Bien, cierto es que ha dado a uno de los mayores talentos de la historia de la NBA, el celtic Havliceck (60-70's), pero desde entonces ha cosechado pocos jugadores que realmente destilen talento como para llamar la atención de las grandes masas quizá, en parte, por carecer de la tradición de otros estados como Indiana, Carolina o Massachussets y por nunca haber dispuesto de un equipo profesional que empujara el baloncesto estatal a cotas más elevadas.
El panorama, pero, parecer estar cambiando y mucho. Después de la gran temporada de la Ohio State en la NCAA donde han sido finalistas liderados por Oden (nº1 del draft) y Mike Conley Jr. (que acompañará a Gasol y Navarro en los Grizzlies), dos jóvenes jugadores de instituto centran toda la atención del mundo del baloncesto de formación estadounidense gracias a su gran temporada, a sus condiciones, y a que ambos van a reforzar a los Buckeyes de Ohio para volver a realizar un papel notable en la NCAA.

El primero de ellos es un alero blanco muy completo (no, no lo compararé con Bird, ya está bien!) procedente del high school Upper Sandusky, su nombre: Jon Diebler, grábense este nombre ya que su repertorio ofensivo es simplemente espectacular y su tiro de larga distancia excepcional (principalmente sobre bote, una delicia técnica). Ha completado una excelsa temporada coronada con un partido en el que anotó 67 puntos en el que encima estaban las cámaras de TV, podéis imaginaros la repercusión que le dieron los yankees con lo sensacionalistas que son ante tamaño espectáculo anotador (ha sido además, el máximo anotador de la historia de los institutos del estado de Ohio). Diebler debe mejorar sobretodo en el apartado físico aunque eso es algo casi inherente a la mayoría de cracks que salen de los institutos americanos pero va sobrado en cuanto a liderazgo y carácter ganador.

El segundo y que últimamente ha sonado más aquí en Europa es el jugador Kostas Koufos, pívot de 2.16 que se ha proclamado MVP y subcampeón del último Europeo Junior de Madrid'07 con unos promedios escandalosos (creo que eran 28 ppp y 13 rpp). El tal Koufos, hijo de griegos, fue descubierto después de que al seleccionador Yannakis le llegara un rumor sobre un hijo de helenos en los USA así que el bueno de Pannayotis viajó hasta Ohio, convenció a la madre y al niño y así ha obtenido la nacionalización de un jugador que puede armarla bastante y que presumiblemente no veremos en Europa más que para jugar competiciones internacionales ya que es absoluta carne de NBA. Koufos es fuerte pese a que ha de mejorar el tren inferior, tiene un gran juego de pies y un sensacional tiro tras reverso en el poste bajo desde donde también sabe distribuir el balón a sus compañeros. La esperanza griega, pero, necesita ganar en intensidad y aguantar mucho más el contacto bajo los aros, algo que ahora evita bastante (como se vio en la final del Europeo Junior ante el gran Milan Macvan, al que un dia dedicaremos unas líneas). Aún así hace años (y muchísimos) que ningún jugador ejercía un dominio estadístico tan apabullante en Europa en ningún tipo de categoría (no, no, ni tan siquiera Ricky Rubio). Koufos tras su gran año en Glen Oak HS ha sido reclutado por Ohio State para cubrir el hueco que ha dejado Oden, es decir, para entrar a jugar minutos importantes directamente.

Pocas veces en un estado se habían juntado dos jugadores tan descollantes a nivel de institutos y que encima se unan para reforzar a la universidad del estado. Ohio, el talento en casa.

VIDEOS:
- Los 67 chinos de Jon Diebler
- Highlights de Diebler en la Final Four de High Schools del estado de Ohio
- Fugaz pero clarificador video sobre Koufos
- El dominio de las alturas de Kostas Joufos: 1 y 2
- Highlights de la final del Europeo Junior de Madrid (el 14 es Koufos)

20.8.07

EL FIN DE ALICE


El dia que decidí emprender la lectura de El fin de Alice de la estadounidense A.H. Homes ciertamente esperaba encontrar un libro duro y morboso pero la realidad ha sido mucho más cruda de lo que yo creía. Jamás había encontrado hasta el momento un libro o película (a excepción de El secreto de la Veneno) capaz de revolverme tanto las tripas y de transportarme a un mundo de perversión y destrucción tan abominable.
El argumento es simple (aunque no la manera como está desarrollado), una chica anónima atraída por un niño se comienza a cartear con un reconocido pederasta y asesino que lleva 23 años en el presidio-anónimo también- para explicarle sus deseos, sus motivaciones y sus evoluciones en la conquista del zagal de 12 años. El narrador no es otro que el tal pederasta (al que en un momento un familiar de visita lo reconoce con el sobrenombre de Chappy) que mezcla de manera confusa, pero genial, los sucesos propios de la vida carcelaria cotidiana en el ala de criminales sexuales en el que está hacinado, la correspondencia de la muchacha y su representación imaginaria y plagada de detalles de los sucesos que ella le cuenta de manera escueta y concisa, y sus recuerdos pasados y borrosos.
Lo realmente jodido son las escabrosas descripciones de Chappy, desde las relaciones sexuales entre los presos a la manera en como seducía y atraía hacia sí a sus víctimas infantiles pasando por una dura crítica al american way of life (veáse sueño americano) y a la propia moralidad del lector poniéndola en contraposición con la suya propia, al sistema de prisiones y de reinserción de los presos o lo que se desprende de casi todo ello: el porqué de su inclinación por cándidas niñitas . El pedófilo llega al summum de sus elucubraciones cuando rememora su relación con su última víctima, Alice, tan cercana al amor y tan tierna que por un momento el lector olvida su aversión ante tan despreciable ser y empatiza con él, y ahí es donde reside uno de los puntos fuertes de la novela: los abominables sucesos que vamos descubriendo son opuestos pero inherentes a los sentimientos del pederasta, una relación tan destructiva pero inevitable para el protagonista que culmina con un final abrupto y durísimo pero sensacional.
En definitiva, un libro no apto para todos los estómagos pero súmamente interesante a nivel literario y argumental. Una recomendación para no todos los públicos.

30.6.07

DAVID RIVERS (o el atenazante dominio mental del juego)



El 24 de abril de 1997 el FC Barcelona llegaba al último partido de la Final Four de la Euroliga tras haber completado una buena temporada continental y tras haber establecido su dominio absoluto en la liga nacional. El equipo dirigido por Aíto García-Reneses contaba con un sólido plantel con jugadores de la talla de Djordjevic, Karnishovas, y trabajadores nacionales como Jofresa, Esteller, Dueñas, Andreu o Jiménez. Con este equipo se había doblegado al potente Asvel Villerbaunne del genial Delaney Rudd en semifinales de manera que no se podía llegar en mejores condiciones para medirse al Olympiakos del Pireo, el actual campeón griego, aunque comenzaba a pesar sobre los hombros azulgranas el hecho de haber llegado a siete final fours hasta el momento y de no haber ganado ninguna de ellas. Lo que no esperaban los barcelonistas es que la presión que llevaban sintiendo desde hacía años se convertiría en liviana en comparación con la que experimentarían esa noche en el pabellón de la ciudad de las siete colinas a manos de un pequeño jugador.
El objeto de este artículo no es analizar la final de manera exhaustiva sino rendir homenaje y pleitesía a una de las mayores exhibiciones individuales baloncestísticas que un servidor haya tenido ocasión de presenciar ante el televisor. Por aquellos días yo tendría 12 años y si bien es cierto que los sucesos vistos a través de los ojos de un niño se idealizan con el tiempo debo decir que repasé por simple nostalgia esta final hace escasas semanas y tuve la sensación de viajar al pasado, de volver a sentir aquella increíble admiración que sentí en su dia por ese pedazo de jugador que fue David Rivers.
David Lee Rivers (1965) se formó en la NCAA en Notre Dame, tuvo la ocasión de jugar una campaña junto al más grande en los Lakers (hablo de Magic Johnson, claro) y tras deambular por franquicias NBA perdedoras y paladear la dureza de la CBA desembarcó en Europa para regocijo de miles de espectadores. Rivers cumplió dos buenas temporadas en el Olympique de Antibes francés (aún tengo grabada a fuego en mi memoria el ver a Rivers comandando al combinado francés en un All-Star triangular que organizaron ACB, LEGA y LNB en Valencia allá por el 94 o 95) hecho que le valió la contratación por el potente Olympiakos heleno.
El equipo de El Pireo era el gran dominador griego desde que se alzara en el 93 con el trofeo de campeón helénico y después de haberse personado en dos finales de la Euroliga (94 y 95) y de haberlas perdido. El Olympiakos se caracterizaba por tener una (o dos) estrellas extranjeras que llevaban el peso del equipo (Tarpley, Paspalj, Eddie Johnson, Volkov, Berry...) y una base de jugadores griegos y nacionalizados balcánicos que aportaban brega y trabajo constante (Fassoulas, Bakatsias, Sigalas, Tarlac, Papanikolau, Nakic, Tomic...). El objetivo del equipo dirigido por Dusan Ivkovic no era otro que ganar la Euroliga para situarse como la dinastía más grande de Grecia y superar así a su rival el Panathinaikos, por detrás de los rojos a nivel nacional pero con un entorchado continental en sus vitrinas (París 96, la final del "tapón" de Vrankovic).
Rivers llevó la batuta del equipo en el 96, temporada en la que se coronaron como campeones de liga, y en el 97 donde se alzaron con la triple corona (Liga, Euroliga y Copa), un hito solo alcanzado por el basket griego en este 2007 a través del Panathinaikos de Obradovic y Diamantidis.
Pero la noche a la que me refiero es esta del 24 de abril, noche en la que las gargantas de los seguidores griegos estallaron de júbilo ante la demostración de clase que les hizo el pequeño base David Rivers en el Palaeur romano. Rivers anotó 26 puntos, dos menos que en semifinales, y se convirtió desde el inicio del partido en una auténtica pesadilla para Djordjevic y, por ende, para el Barça ya que copaba con el balón en sus manos la mayor parte del tiempo y con él parecía que nada fuera imposible. Los seguidores blaugrana y los comentaristas al ver tal panorama no tardaron en recordar el tremendo traje que les hizo otro base similar a Rivers, el genial Larry Wright del Banco di Roma en la final del 84, solo que esta actuación fue mucho más espectacular e hizo disfrutar incluso a los espectadores del bando contrario.
Las transiciones, bandejas y dirección del juego de Rivers no tuvieron parangón ni respuesta hasta el punto de que los jugadores azulgrana y su técnico se desquiciaron ante su sola presencia en la cancha (39 minutos de 40) que comenzó a asemejarse a una dulce pero inexorable caída a los infiernos. Aún conservo en mi retina, diez años más tarde, una imagen en que Rivers le cedía todo el espacio para penetrar a Djordjevic sabedor de las ayudas interiores que tenía detrás suyo y conocedor, con su gran dominio del juego y tranquilidad, del estado de ansiedad en que había sumido al yugoslavo, indicativo total del grado de control que ejerció este base sobre el juego, sobre sus compañeros y sobre sus rivales en esta final.
Quizá haya vistos actuaciones mejores, con más puntos, con más epicidad pero ningún partido en el que haya visto a un jugador capaz de atenazar a sus rivales con su simple presencia y su demostración de dominio del juego. Hay que verlo, no basta con describirlo, Rivers firmó una de las finales más recordadas de la historia de la Euroliga y dejó una huella en mi manera de ver y entender el basket. No solo es cuestión de fundamentos (que en esto el tío iba sobrado) si no que es el control y el poder mental lo que acaba condicionando este deporte, siendo la combinación de ambos factores un elemento letal, en definitiva, una pesadilla (o un dulce sueño) hecho jugador.

ENLACE:
- Vídeo de highlights de mr. Rivers frente al Partizán de Belgrado y, hacia el minuto 1:45, frente al FC Barcelona en el partido al que he hecho referencia anteriormente (por cierto, la selección musical es sencillamente deprimente)